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9/5/09

FELIZ DIA DE LA VICTORIA - С ДНЕМ ПОБЕДЫ



EN ESTE ARTICULO:
Los pueblos de la URSS en la Gran Guerra Patria
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Las mujeres en la Gran Guerra Patria. La economía de la URSS durante la Gran Guerra Patria y su reconstrucción en postguerra . La ayuda de los aliados . Las pérdidas sufridas durante la Gran Guerra Patria.

Los pueblos de la URSS en la Gran Guerra Patria
La Gran Guerra Patria la libraron todos los pueblos de la Unión Soviética, indistintamente de sus nacionalidades y creencias religiosas. Al Ejército Rojo se movilizaban ciudadanos de todas las nacionalidades, ellos combatían en los frentes por una patria común. Entre los movilizados para cumplir su deber ante la patria durante la guerra, los rusos constituían el 65,4 %; los ucranios, el 17,7 %; los bielorrusos, el 3,2 %; los tártaros, el 1,7 %; los judíos, el 1,4 %; los kazajos, el 1,1 %; los uzbecos, el 1,1 %, y otros pueblos de la URSS, el 8,3 %. Los altos mandos también eran multinacionales por su composición. Según datos al 15 de mayo de 1944, de los 2.952 generales del Ejercito Ruso 2.272 eran rusos (63,5 %), 286 ucranios (9,7 %), 157 bielorrusos (5,3 %), 102 judíos (3,5 %), 25 armenios (0,85 %), así como 19 letones, 17 polacos, 12 georgianos y otros tantos tártaros, 9 osetios, 8 lituanos, 5 azerbaiyanos, 5 estonios, 4 morduinos y otros tantos chuvaches, 3 españoles y 3 fineses, 2 calmucos, y el resto eran un kazajo, un karaim, un komi, un mari, un alemán, un uzbeco y un circasio.

El Comité de Defensa de la URSS dispuso el 13 de noviembre de 1941 formar agrupaciones militares en 11 repúblicas federadas y 4 autónomas. En esas agrupaciones se movilizaban ciudadanos que hablaban mal o no hablaban en absoluto el idioma ruso. En tales unidades, a los soldados los trataban, como regla, en su idioma natal. Para suplir las pérdidas, en las repúblicas se creó una red de regimientos y batallones de reserva, en los que pasaban preparación militar los reservistas y los jóvenes a punto de alcanzar la edad de ser llamados a filas. Tal sistema de preparación permitía considerar los usos y tradiciones locales y les permitía a los efectivos adaptarse más rápido a la severa realidad de la guerra.

Ya en 1941, y especialmente a partir de la primavera de 1942, empezaron a incorporarse al Ejército grandes unidades procedentes de Transcaucasia, Asia Central, Kazajstán, Bashkiria y Tartaria. La primera de ese tipo era la 201 división de fusileros de Letonia, la que fue instituida por disposición especial del Comité de Defensa de la URSS del 3 de agosto de 1941. El 70 % de sus efectivos eran voluntarios, de los que a los ciudadanos de Letonia correspondía el 90 %: los letones constituían el 51 por ciento, los rusos el 26, los judíos el 17 %, los polacos el 3 y otras nacionalidades el 6 por ciento.

En total, durante la Gran Guerra Patria el Ejército Rojo contó con 66 agrupaciones militares de carácter étnico, incluidas 26 divisiones de fusileros y fusileros de alta montaña, 22 divisiones de caballería y 18 brigadas de fusileros. De ese total 37 participaron en combates: 23 divisiones de fusileros y de fusileros de alta montaña, 6 divisiones de caballería y 8 brigadas de fusileros. La formación de las restantes 29 no fue acabada y ellas fueron disueltas. Sus efectivos se utilizaron para completar otras unidades o para prepararlos como reservistas en centros de instrucción militar.

Para suplir las bajas que sufrían las agrupaciones étnicas, se movilizaba tanto la población aborigen de la respectiva república como efectivos de las unidades de reserva ordinarias del Ejército Rojo. O sea que las agrupaciones militares étnicas se transformaban paulatinamente en internacionales.

Durante la Gran Guerra Patria todos los pueblos de la URSS sufrieron pérdidas irrecuperables. Entre los perecidos, los rusos eran 5,7 millones (el 66,4 % del total de los caídos), los ucranios 1,4 millones (15,9 %), los bielorrusos 253 mil (2,9 %), los tártaros 188 mil (2,2 %), los judíos 142 mil (1,6 %), los kazajos 125 mil (1,5 %), los uzbecos 118 mil (1,4%) y otros pueblos de la URSS 8,1 %.

Entre los condecorados con órdenes y medallas figuraron combatientes de todas las nacionalidades y etnias de la URSS. Del total de los condecorados - 9 284 199 - a los rusos les correspondieron 6 172 976 órdenes y medallas, a los ucranios 1 710 766, a los bielorrusos 311 105, a los azerbaiyanos 36 180, a los georgianos 49 106, a los armenios 66 802, a los uzbecos 80 013, a los tayicos 13 997, a los turkmenos 14 923, a los kazajos 96 638, a los kirguices

15 449, a los carelios 7 893, a los lituanos 6 133, a los letones 11 133, a los estonios 11 489, a los tártaros 174 886, a los judíos 160 772, a los morduinos 57 320, a los bashkirios 29 900, a los osetios 12 730, a los udmurtos 19 229, a los komi 13 188, a los buriatos 6 053, a los chuvaches 53 566, a los mari 18 253 y a otras etnias 133 693.

El alto título de Héroe de la Unión Soviética fue concedido durante la guerra a 11 633 personas (a 115 en dos ocasiones), entre ello a 8 182 rusos, 2 072 ucranios, 311 bielorrusos, 161 tártaros, 108 judíos, 96 kazajos, 91 georgianos, 90 armenios, 69 uzbecos, 61 morduinos, 44 chuvaches, 43 azerbaiyanos, 39 bashkirios, 32 osetios, 18 mari, 18 turkmenos, 15 lituanos, 14 tayicos, 13 letones, 12 kirguices, 10 komi, 10 udmurtos, 9 carelios, 9 polacos, 9 estonios, 8 calmucos, 7 kabardos, 6 adigueos, 6 checos, 5 abjasios, 5 ábaros, 5 buriatios, 4 dunganos, 4 lesguines, 4 alemanes, 4 franceses, 3 chechenos y 3 yakutos; para los búlgaros, griegos, karachaevianos, kumicos, lakos, circasios y fineses el título fue otorgado a dos representantes de cada uno de esos pueblos, y a uno para los asirios, balcarios, vepses, darguines, españoles, coreanos, cumandinos, kurdos, moldavos, nogayos, nanaets, esvanes, tuvinos, gitanos y evencos, así como para 15 súbditos extranjeros.

Las mujeres en la Gran Guerra Patria

Al comenzar la Gran Guerra Patria, las mujeres tanto sustituyeron a los hombres que se habían ido al frente como combatieron en las filas del Ejército Rojo, en divisiones de milicias populares y destacamentos de guerrilleros en territorios ocupados.

Según datos precisados, durante la Gran Guerra Patria fueron llamadas a filas 490 235 mujeres, o un 2 por ciento de todos los efectivos del Ejército y la Marina de Guerra. La mayoría de ellas servían en unidades médicas, administrativas, viales, automovilísticas y de comunicaciones. Pero otras formaban parte de las unidades que tomaban parte directa en combates, de destacamentos de guerrilleros, luchaban en condiciones de clandestinidad y en servicios secretos... En total, en diversas épocas en los frentes combatían de 600 mil a un millón de mujeres. Ochenta mil de ellas eran oficiales.

Dentro de muchos ejércitos de las tropas terrestres de 1943 a 1945 se encontraban de 2 a 3,5 mil mujeres, y en algunos frentes y ciertos Ejércitos de defensa aérea, hasta 20 mil. Más de 300 mil mujeres fueron movilizadas a las unidades de defensa aérea, de ellas en el Ejército Especial de Defensa Aérea de Moscú servían 20 mil mujeres. En la Marina de Guerra había 25 mil mujeres.

De las voluntarias fueron formados 3 regimientos de aviación, una brigada de fusileras, un regimiento de fusileras de reserva, una escuela de francotiradoras y una compañía de marineras.

El mayor número de mujeres sirvió en las unidades médicas. Del total de los médicos que trabajaban en los frentes, que eran unos 700 mil, a las mujeres les correspondía el 42 por ciento, y entre los cirujanos, el 43,3 por ciento. La Cruz Roja organizó cursillos en que 300 mil mujeres aprendieron la especialidad de enfermera; 300 mil, hábitos del personal médico auxiliar y más de 500 mil, los de prestación de servicios médicos en destacamentos de defensa antiaérea. En total, más de 1 600 mil mujeres sirvieron como practicantes, enfermeras e instructoras sanitarias.

Muchas estaban ocupadas en servicios especiales, trabajaban como controladoras en instituciones de censura militar y política, servían en unidades de policía militar y patrullaje, en el sistema de comunicaciones radiales del servicio de reconocimiento militar, en organismos de seguridad nacional y destacamentos de guerrilleros. En el Ejército había un gran número de traductoras. En organizaciones clandestinas del Partido Comunista y de las Juventudes Comunistas luchaban más de 100 mil mujeres.

En las unidades de comunicaciones, la "capa de las mujeres" llegaba al 80 por ciento, ellas servían de telefonistas, telegrafistas, operadoras de radio, técnicas y mecánicas. En las unidades automovilísticas, el número de mujeres excedía el 50 por ciento, ellas servían fundamentalmente de reguladoras de movimiento y controladoras en retenes. También había mujeres en unidades de carros blindados: fusiladoras, operadoras de radio, técnicas, fusiladoras de torre, conductoras y hasta jefas de tripulación del carro blindado.

A las mujeres que combatían en los frentes se les entregaron 300 mil condecoraciones; más de 200 recibieron las Órdenes de la Gloria del segundo y tercer grados, y cuatro, las de todos los grados; a 86 mujeres se les otorgó el título de Heroína de la Unión Soviética, entre ello a 29 aviadoras, 26 guerrilleras y 17 trabajadoras del servicio médico, a 18 de ellas el título se adjudicó póstumamente. Más de 650 mujeres recibieron órdenes y medallas de los países aliados de la URSS. La piloto Ekaterina Zelenko, la única mujer en el mundo que realizó embestida durante un combate aéreo, fue condecorada con la Orden de la Bandera Roja (la única entre las mujeres durante la Gran Guerra Patria).

Las mujeres trabajaban heroicamente en la retaguardia, sustituyendo a los hombres que se dirigían a combatir. En la industria estaban ocupadas 5 millones de mujeres, muchas de ellas en puestos dirigentes. Entre 1941 y 1943, la parte del trabajo femenino entre los obreros y empleados aumentó el 19 por ciento, llegando a constituir el 57,4 por ciento.

En 1941, el primer año de guerra, en la agricultura estaban ocupadas 19 millones de mujeres. En 1944, contra 1940, en el campo quedaban, como máximo, el 25 por ciento de los hombres aptos para el trabajo. En 1944, más de 350 mil mujeres estaban en puestos dirigentes de los koljoses: más de 25 mil eran presidentas de koljós, más de 200 mil jefas de brigada y 123 mil tenían a su cargo granjas de ganadería.

Al comenzar la liberación del país de los ocupantes nazis, centenares de miles de mujeres se incorporaron al trabajo de reconstrucción de la economía nacional. A más de 100 mil mujeres se entregaron órdenes y medallas por sus logros laborales, más de 130 fueron laureadas con el Premio Nacional de la URSS, a muchas se otorgó el título de Heroína del Trabajo Socialista.

La economía de la URSS durante la Gran Guerra Patria y su reconstrucción en postguerra
La agresión de Alemania contra la Unión Soviética exigió movilizar todos los recursos humanos y materiales, sin excepción alguna. La puesta de la economía sobre los rieles militares se realizaba en condiciones difíciles. La situación que se configuraba en los frentes obligaba a efectuar un traslado sin precedentes de unidades de producción de las zonas occidentales del país al Este.

Hacia finales de 1941, Alemania ocupó un territorio en que antes de la guerra vivía un 40 por ciento de la población de la Unión Soviética, se encontraban el 47 por ciento de las áreas de sembradío, se fabricaba más del 30 por ciento de toda la producción industrial, se generaba más del 40 por ciento de la energía eléctrica, se extraía el 63 por ciento del carbón y se producía el 68 por ciento del hierro fundido, el 58 por ciento del acero y el 84 por ciento del azúcar.

Los primeros seis meses de la guerra eran los más difíciles para la economía soviética. La producción industrial se redujo en más de 2 veces; el laminado de metales ferrosos, en 3 veces, y el de metales no ferrosos, en 430 veces; la fabricación de cojinetes de bolas, en 21 veces, etc. Disminuyó en flecha la fabricación de aviones, carros blindados y municiones, porque las principales unidades de producción se desplazaban al Este del país.

Bajo la dirección del Comité Nacional de Defensa, instituido el 30 de junio de 1941, se llevó a cabo la evacuación de empresas y fábricas y la puesta del sector económico civil sobre los rieles de la guerra. De las zonas adyacentes a los frentes fueron evacuadas a las regiones del Volga, los Urales, Siberia, Asia Central y Kazajstán 2593 empresas, incluidas 1523 grandes (entre éstas últimas figuraron 94 plantas metalúrgicas, 150 fabricas de construcción de maquinaria y 40 de instrumental eléctrico). En total, a las regiones orientales de la URSS se dirigieron unos 1,5 millones de vagones en que iba gente y máquinas, fueron evacuados más de 10 millones de personas y sacados unos 2,3 millones de cabezas de ganado.

Las empresas, al arribar al lugar del destino, primero se ubicaban a cielo abierto o en escuelas, teatros y otros locales poco adecuados, pero gracias a la labor abnegada de los obreros e ingenieros, que trabajaban de 12 a 16 horas diarias, entraban en explotación al cabo de tres o cuatro meses. A menudo los talleres empezaban a funcionar a cielo abierto, más tarde se levantaban ligeras edificaciones de madera. A mediados de 1942 la maquinaria evacuada empezó a funcionar a plena marcha, se logró garantizar aumento de la producción en muchas ramas de la industria pesada. A partir de febrero de 1942, comenzó la práctica de movilizar para trabajar en empresas industriales y obras de construcción a la población urbana apta para el trabajo, incluidos adolescentes de 14 años, los que aprendían profesión de modo acelerado y se ponían a trabajar junto con los adultos. Más tarde se decidió atraer también a la población rural.

Dichas medidas permitieron al país producir sólo en el primer semestre de 1942 cerca de 54 mil piezas de artillería, 11 mil carros blindados y 10 mil aviones (en el segundo semestre de 1942 la producción de todo ello creció más del 50 por ciento). A partir de 1943, URSS anualmente lograba fabricar piezas de artillería 120 por ciento más que Alemania, morteros 400 por ciento más, carros blindados 80 por ciento más y aviones 30 por ciento más. Durante todo el período de la Gran Guerra Patria y la guerra contra el Japón, o sea desde julio de 1941 y hasta agosto de 1945 inclusive, la industria de guerra de la URSS fabricó 482,2 mil piezas de artillería, 351,8 mil morteros, 102,8 mil carros blindados y piezas de artillería autopropulsadas, 112,1 mil aviones de combate, 70 buques de guerra de las principales clases, así como infinidad de armas portátiles y municiones.

Puesto que el grueso de los recursos materiales se destinaba para necesidades de la guerra, la situación económica en que vivían los soviéticos era muy grave. El sistema de racionamiento introducido al comenzar la guerra garantizaba porciones mínimas de víveres a la población urbana. Pero ese régimen de riguroso ahorro le permitía al Estado soviético proveer ininterrumpidamente de alimentos a las tropas.

La agricultura sufría increíbles dificultades. Muchos de sus tractores, automóviles y caballos fueron movilizados para las necesidades del Ejército. El campo quedó de hecho sin la fuerza de tracción. Pero había que alimentar al país, y los campesinos trabajaban hasta sentirse completamente agotados. Araban aparejando vacas o hasta tirando del arado ellos mismos. La mayoría de las faenas se realizaban sin utilizar medios de mecanización. Casi toda la cosecha tenía que entregarse al Estado. Cumplido el plan de suministros obligatorios, a los koljoses y sovjoses a menudo no les quedaban semillas ni para realizar la siembra. Durante la guerra cayó de modo catastrófico la productividad de la agricultura. En 1942 y 1943 se recolectaron tan sólo 30 millones de toneladas de cereales, contra los 95,5 millones recogidos en 1940. La cabaña del ganado mayor se redujo en un 50%, y la del porcino en un 72,2%. El daño directo ocasionado por la guerra a la economía de la URSS alcanzó casi una tercera parte de toda la riqueza nacional. Fueron destruidos en parte o por completo 1.710 ciudades y centros poblados de tipo urbano (el 60 por ciento del total), más de 70 mil aldeas, cerca de 32 mil empresas industriales, 1.130 minas como mínimo,

4.100 estaciones ferroviarias, 65 mil kilómetros de vías férreas, 25 millones de personas perdieron sus viviendas. Quedaron devastados 100 mil koljoses y sovjoses, fueron matados o llevados a Alemania 7 millones de caballos, 17 millones de cabezas de ganado vacuno, 20 millones de cerdos, 27 millones de ovejas y cabras. Las áreas sembradas disminuyeron en 36,8 millones de hectáreas.

La transición de la economía del país al funcionamiento según normas de la época de paz, que era un proceso muy complicado y doloroso, se operó durante un año. Contribuyó a acelerar la reconstrucción de lo destruido el que en las zonas liberadas ese proceso haya empezado ya durante la guerra. A partir de 1943, en la medida en que se expulsaban los ocupantes, la URSS comenzó a reconstruir su economía arruinada por la guerra, fue adoptada la disposición "De las medidas impostergables de reconstrucción de la economía en las regiones liberadas de la ocupación nazi". Gracias a los colosales esfuerzos de los soviéticos, la producción industrial en tales regiones alcanzó hacia finales de la guerra el 30 por ciento del nivel de 1940. En 1944 las zonas liberadas ya dieron más de la mitad del acopio nacional de los cereales, una cuarta parte del ganado y aves y cerca de una tercera parte de los productos lácteos.

A finales de mayo de 1945, el Comité Nacional de Defensa dispuso que una parte de las empresas militares empezasen a fabricar artículos de consumo. Más tarde se promulgó la ley de licenciar a los efectivos de 13 edades de las Fuerzas Armadas. Dichas disposiciones marcaron el comienzo de la transición de la URSS a la vida pacífica. En septiembre de 1945 fue suprimido el Comité Nacional de Defensa. Todas las funciones de dirección del país fueron concentradas en manos del Soviet de Comisarios del Pueblo (transformado en marzo de 1946 en Consejo de Ministros de la URSS).

La conversión de la industria militar se realizó con bastante rapidez, lo que contribuyó a un sustancial crecimiento de las ramas civiles. Por ejemplo, el Comisariado de Municiones fue reorganizado en el de Maquinaria Agrícola; el Comisariado de Morteros en el de Construcción de Maquinaria e Instrumental; el Comisariado de Material Blindado en el de Construcción de Máquinas de Transporte.

Se adoptaron medidas para restablecer el funcionamiento normal de las instituciones y empresas. Se anuló el carácter obligatorio de trabajar horas extra, se restablecieron la jornada de 8 horas y las vacaciones anuales retribuidas. La reorganización de la economía nacional y la vida de la sociedad según normas de la época de paz se realizó en general durante el año 1946. En marzo de aquel mismo año, el Soviet Supremo de la URSS aprobó el plan de reconstrucción y desarrollo de la economía nacional para 1946 - 1950. La tarea fundamental del quinquenio consistía en recuperar el nivel de preguerra del desarrollo industrial y agrícola en las zonas que habían sido ocupadas (luego de lo cual se preveía exceder ese nivel).

De acuerdo con el plan quinquenal se desplegaron obras de reconstrucción en Bielorrusia, Ucrania y Moldavia. Renacía la industria de carbón de Donbass, fue reconstruida la empresa "Zaporozhstal", se puso en explotación la central hidroeléctrica del Dniéper. A un mismo tiempo se edificaban empresas nuevas y se reconstruían las viejas. En cinco años se reconstruyeron o se construyeron más de 6,2 mil empresas, se echaron los cimientos de la energía atómica y la industria radioelectrónica. Nuevos gigantes industriales se levantaron en los Urales, Siberia y las repúblicas de Transcaucasia y Asia Central (por ejemplo, la fábrica de plomo y cinco de Ust-Kamenogorsk y la de automóviles de Kutaisi). Se puso en explotación el primer gasoducto soviético de gran longitud: Saratov - Moscú. Empezaron a funcionar las centrales hidroeléctricas de Ribinsk y Sujumi, así como el gasoducto de larga distancia Sarátov-Moscú, primero en la URSS.

Las obras de reconstrucción de la industria soviética fueron concluidas en lo fundamental en 1948, aunque en ciertas empresas metalúrgicas continuaron hasta comienzos de la década del 50.

La ayuda de los aliados
Inmediatamente después de comenzar la guerra, los Gobiernos de Gran Bretaña y EE UU manifestaron su apoyo a la Unión Soviética en su lucha contra el nazismo. El 12 de julio de 1941, en Moscú fue firmado un acuerdo soviético-inglés que preveía desarrollar acciones conjuntas contra Alemania y sus aliados, lo que dio comienzo a la formación de la coalición anti-Hitler. El 2 de agosto de 1941 se concentró un convenio militar-económico con EE UU, y en octubre de 1941, uno tripartito sobre el suministro de armas, material de guerra y materia prima estratégica al Ejército Soviético. El 11 de junio de 1942, la URSS y EE UU acordaron realizar suministros mutuos en condiciones de "lend-lease", o sea entregar prestados material de guerra, armas, municiones, pertrechos, materia prima estratégica y víveres.

Los primeros suministros arribaron en 1941, pero el grueso correspondió a los años 1943-1944. Según datos de la revista "América", entre 1941 y 1945,

EE UU envió a la URSS 14 mil aviones, 6,2 mil carros blindados, 1,8 mil piezas de artillería autopropulsadas, etc., en total por casi 11 mil millones de dólares. A los suministros en cuestión les correspondió el 4 por ciento de toda la producción militar de la URSS, pero ese indicador era mucho más alto en ciertos renglones: el 70 por ciento de los automóviles, el 12 por ciento de los carros blindados, el 10 por ciento de los aviones y el 29 por ciento de la aviación naval. Una cuarta parte de todos los suministros eran los víveres. A su vez la URSS le envió a EE UU 300 mil toneladas de mineral de cromo y 32 toneladas de mineral de manganeso, así como platino, pieles preciosas y otros artículos valiosos.

La ayuda militar de Gran Bretaña a la Unión Soviética sumó 318 millones de libras esterlinas de verano de 1941 al 8 de septiembre de 1945, alcanzando el 15 por ciento del total de la ayuda proporcionada.

A partir de verano de 1943, Canadá empezó a tomar parte directa en la prestación de ayuda a la URSS, gastando con ese objetivo cerca de 167,3 millones de dólares canadienses entre 1943 y 1946, o el 6,7 por ciento del monto total de la ayuda.

Los envíos se realizaban en 12 rutas, ocho de las cuales atravesaban océanos. Las principales eran: vía el Pacífico - Lejano Oriente llegaban más del 50 por ciento de todas las cargas; vía el Atlántico del Norte, bordeando Escandinavia, a Múrmansk y Arjánguelsk, el 20 por ciento; vía el Atlántico del Sur, el Golfo Pérsico e Irán, el 20 por ciento, y vía el mar Negro y zonas árticas, hasta un 10 por ciento. Los aviones llegaban por mar o realizando vuelos ellos mismos (hasta un 80 por ciento) vía Alaska y Chukotka.

La ayuda de los aliados llegaba no sólo en el marco del programa "lend-lease". Por ejemplo, en EE UU fue instituido el Comité de Ayuda a Rusia (Russia War Relief), que durante la guerra reunió y envió a la Unión Soviética mercancías por más de 1,5 mil millones de dólares. En Inglaterra, a la cabeza de un comité análogo estuvo Clementina Churchill, esposa del primer ministro.

En 1942, la URSS, Gran Bretaña y EE UU acordaron abrir el Segundo Frente en Europa Occidental. El plan fue realizado en junio de 1944. En Normandía (Francia) desembarcaron tropas inglesas y estadounidenses. La apertura del Segundo Frente permitió distraer cerca de 560 mil efectivos alemanes del Frente del Este y contribuyó a acelerar la derrota definitiva de la Alemania nazi, la que desde aquel momento se vio obligada a luchar en dos frentes.

Hombro con hombro con los soviéticos combatían dos divisiones polacas, una brigada checoeslovaca y el regimiento de aviación francés Normandía - Niemen, formados durante la guerra en territorio soviético, más tarde a ellos se unieron también dos Ejércitos rumanos y unidades húngaras (después de haber declarado guerra a Alemania sus nuevos Gobiernos).

El primer Desfile de la Victoria, del 24 de junio de 1945

El 24 de junio de 1945, en la Plaza Roja de Moscú se celebró el primer Desfile de la Victoria.

El 22 de junio, los periódicos habían publicado la respectiva orden del Comandante en Jefe.

A finales de mayo y comienzos de junio se desarrollaron intensos preparativos del desfile. Hacia la segunda década de junio todos sus participantes recibieron nuevos uniformes de gala y empezaron a ensayar.

Fueron formados y preparados regimientos por cada uno de los Frentes que actuaban al final de la guerra: el de Carelia, el de Leningrado, el Primero del mar Báltico, el Primero, el Segundo y el Tercero de Bielorrusia, el Primero, el Segundo, el Tercero y el Cuarto de Ucrania, los regimientos unificados de la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea y del Comisariado de Defensa. Además, en el Desfile de la Victoria participaron las academias y escuelas militares, así como unidades de la Guarnición de Moscú.

Los regimientos se formaban de Héroes de la Unión Soviética, combatientes condecorados con Órdenes de la Gloria, famosos francotiradores y soldados, sargentos y oficiales poseedores del mayor número de condecoraciones. En cada regimiento estaban representados la infantería, la caballería, artilleros, tanquistas, aviadores, zapadores y unidades de comunicaciones. Para el desfile fueron preparados abanderados y portaestandartes, cada regimiento llevaba 36 banderas de las unidades que más sobresalieron en los combates y contaba con más de un millar de efectivos. Los regimientos unificados de los Frentes tenían que desfilar encabezados por el comandante del Frente.

Se tomó la decisión de traer de Berlín la Bandera Roja que había sido colocada en lo alto del Reichstag, así como las banderas de las tropas nazis, arrebatadas durante combates.

La formación lineal se determinó según la sucesión de los Frentes, de derecha a izquierda. En el flanco derecho se encontraban los regimientos del Frente de Carelia, del Frente de Leningrado, del Primer Frente del mar Báltico, etc., mientras que el flanco izquierdo lo cerraban el regimiento del Cuarto Frente de Ucrania, el regimiento unificado de la Marina de Guerra y unidades de la guarnición de Moscú. Para cada regimiento unificado se escogieron marchas marciales más queridas por sus efectivos. El penúltimo ensayo se desarrolló en el Aeródromo Central de Moscú, y el general, en la Plaza Roja. Los regimientos quedaron excelentemente preparados en poco tiempo y producían honda impresión.

Pasó revista de las unidades formadas para desfilar el Mariscal de la Unión Soviética Gueorgui Zhukov, comandante del Primer Frente de Bielorrusia, Segundo Comandante en Jefe y comisario adjunto de Defensa de la URSS. A las 10 de la mañana en punto, montando su corcel blanco Tsepki, él salió a la Plaza Roja por la puerta de la torre de San Salvador. Resonó la voz de mando "¡Firmes!", acompañada de aplausos del público. Después de haber dado el parte el comandante del desfile, Konstantin Rokossovki, a Gueorgui Zhukov y haber pasado revista ellos de las unidades en formación, se oyó la señal "Escuchad todos!", y la banda militar de 1.400 músicos interpretó el himno "Gloria al pueblo ruso", de Mijaíl Glinka.

Gueorgui Zhukov pronunció desde la tribuna del mausoleo un discurso de salutación, fue interpretado el himno de la Unión Soviética y empezó el desfile.

Tras los regimientos de los Frentes y de la Marina de Guerra, en la Plaza Roja entró una columna de soldados soviéticos que portaban, bajada hacia el suelo la parte de arriba, 200 banderas de las tropas nazis derrotadas y al son de tambores las arrojaban al pie del mausoleo. Luego desfilaron el regimiento unificado del Comisariado de Defensa, estudiantes de academias y escuelas militares, así como cadetes de las escuelas "Alexander Suvorov". Tras ello en la plaza entró una brigada unificada de caballería, y después, material de guerra de diversas armas.

Las pérdidas sufridas durante la Gran Guerra Patria
El pueblo soviético cargó con el peso principal durante la Segunda Guerra Mundial, eran colosales las bajas sufridas por él: el ruso y otros pueblos hermanos de nuestra Patria perdieron 47 millones de personas (entre las pérdidas directas e indirectas). El mayor número de los perecidos no correspondió a los militares que tomaban parte directa en las operaciones de combate, sino a los civiles, a la población pacífica del país. De los 5,7 millones de soldados y oficiales hechos prisioneros, 3,3 millones murieron de hambre, frío y torturas. En el territorio de la URSS, como resultado de los bombardeos, combates y crueles condiciones del régimen de ocupación fallecieron o fueron exterminados 11 millones 520 mil personas. Fueron llevados a Alemania, para realizar trabajos forzosos, 5,3 millones de personas, de los que regresaron a la Patria 2,6 millones, murieron a causa del mal trato y difíciles condiciones de vida cerca de 2,2 millones y se convirtieron en emigrados unos 450 mil de los ex ciudadanos soviéticos.

La guerra hizo muchos estragos en el fondo genético del pueblo soviético, perecieron en primer lugar los más fuertes y enérgicos miembros de la sociedad, que pudiesen dejar una descendencia muy sana. Entre los soldados y oficiales muertos, los de 20 a 35 años de edad constituían el 74 por ciento; los de 36 a 45, el 20 por ciento, y los mayores de 51 años, el 1 por ciento. Además, puesto que durante la guerra cayó la natalidad, no nacieron millones de ciudadanos del país.

A la par con las ingentes pérdidas humanas, a la Unión Soviética le fueron ocasionadas colosales bajas materiales. Ningún otro país del mundo en toda su Historia ni durante la Segunda Guerra Mundial sufrió tales pérdidas ni destrucciones tan bárbaras. En la URSS quedaron devastadas provincias enteras ocupadas por los nazis. Fueron destruidos 1.710 ciudades y centros poblados, más de 70 mil aldeas, cerca de 6 millones de edificios, 25 millones de personas perdieron sus viviendas. Quedaron en ruinas o destruidos en parte 31.950 fábricas, empresas, talleres, restaurantes y comercios, 4.100 estaciones ferroviarias, 36 mil correos y telégrafos, telefónicas, emisoras de radio y otras instalaciones de comunicaciones, 6 mil hospitales, 33 mil policlínicas, dispensarios y ambulatorios, 976 sanatorios y 656 estaciones de veraneo, 82 mil escuelas primarias y secundarias, 1520 escuelas técnicas especializadas de nivel medio, 334 centros docentes superiores, 605 instituciones científicas, 427 museos, 43 mil bibliotecas públicas y 167 teatros.

Fue robada una inmensa cantidad de valores culturales. Durante la Gran Guerra Patria, de los 2.439 monumentos arquitectónicos, 2.234 monasterios e iglesias, 43 mil bibliotecas y 427 museos saqueados en la Unión Soviética, los ocupantes nazis robaron 564.700 obras de arte y unos 100 mil monumentos arqueológicos, liquidaron o se llevaron 180 millones de libros. Secuestraron 40 mil objetos del Palacio de Catalina Segunda de Tsarskoe Selo (ciudad de Pushkin), el Museo de Pablo Primero, el Museo Etnográfico de Orel, los museos de Peterhoff, Tsarskoe Selo, Pskov y Novgorod. Fueron sacados del país y después "se perdieron" la Pieza de Ámbar, una colección de porcelana de Catalina Segunda y 650 iconos de la colección de Pedro Primero. La capilla del Palacio de Alejandro Primero perdió cerca de un millar de iconos antiguos.

En cercanías de Smolensk fue saqueado por completo el famoso museo "Talashkino", propiedad de la duquesa y coleccionista Tenisheva. Los nazis, hasta de la ciudad de Tver, donde ellos no estuvieron por mucho tiempo, lograron sacar 18 mil objetos antiguos. Se perdieron muchos objetos valiosos de los palacios de Crimea, donde los oficiales alemanes pasaban tratamiento después de heridos o simplemente descansaban durante tres años que duró la ocupación de la península.

Según ciertos cálculos, el costo total de los valores culturales perdidos por nuestro país excede 230 mil millones de dólares (según la cotización actual).

Eran grandes las bajas humanas sufridas por Polonia (cerca de 6 millones de personas), Yugoslavia (1 millón 706 mil) y otros Estados.

Las pérdidas irrecuperables de los aliados - entre los matados, muertos y desaparecidos - eran de 1 471 mil soldados y oficiales, entre ello EE UU perdió 405 mil, Inglaterra 375 mil, Francia 600 mil, Canadá 37 mil, Australia 35 mil, Nueva Zelanda 12 mil y la Unión Sudafricana 7 mil personas.

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